He tenido tan mala suerte durante el último año que me he vuelto supersticiosa. Últimamente hasta pienso que me han echado un mal de ojo. O eso, o que soy más mala persona de lo que pienso, y que el tiempo me está devolviendo el daño que le he hecho a los demás. No levanto cabeza, y ya me empiezo a cansar de esta historia. Entre tú y la maldita gente que vive en esta ciudad ya no puedo más.Estoy pensando en huir de aquí, largarme lejos y borrarlo todo de una sacudida. No quiero ser ingenua, no será tan fácil, pero al menos si será el principio de mi camino hacia la felicidad. O largarme o resignarme a ser una amargada y no fiarme nunca más de nadie.
Porque ahora mismo estoy tocada y hundida.