Te llevaste mi sonrisa, mis ganas de vivir. Mi felicidad. Te lo has llevado todo y no me has dejado nada. Y para colmo te ries de mí así: ignorándome, siguiendo con tu vida. ¿Cómo eres capaz? ¿Cómo lo haces? Se que aún así no eres feliz... al menos no tanto como lo eras conmigo. Pero igual comienzas a serlo. Y me duele. Me dueles mucho aún, y eso me cansa, porque quiero borrarte de mí de una vez. Quiero sentir que fuiste un escalón de mi vida, un obstáculo que me puso el destino para llegar a alguien mejor, alguien que me quiera, que me cuide y me merezca. Que no solo me ofrezca amor y se desentienda de lo que eso conlleva. Y que no se lo cargue todo, que cumpla lo que promete. Alguien que no seas tú.
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viernes, 6 de mayo de 2011
¿cuando llegará el momento en el que vuelva a ser feliz?
miércoles, 4 de mayo de 2011
esperando las palabritas mágicas que me despierten de esta pesadilla
Estoy cansada de llorarte, cansada de no tenerte. Cansada de tu indiferencia y de que ya no estés.
De acordarme de tí por tonterias y de echarte de menos. De no poder verte por las mañanas, ni en ningún momento del día. De saber que cada día que pasa nos aleja más... de que yo siga aquí y de que tú ni te acuerdes de que no hace tanto que te enfadabas si no te prometía que estaríamos siempre juntos.
Estoy cansada de dudar si me sigues queriendo y de si te acuerdas de mí cada día -como hago yo-, estoy cansada de esperarte, de esperar a que madures, a que te tragues el orgullo y te olvides la vergüenza y te des cuenta de que no tendrás con ninguna lo que teníamos nosotros.
Estoy cansada de esperar a que llegue el día en que me de cuenta de que te he olvidado, porque me da la impresión de que ese día no llegará nunca...
De acordarme de tí por tonterias y de echarte de menos. De no poder verte por las mañanas, ni en ningún momento del día. De saber que cada día que pasa nos aleja más... de que yo siga aquí y de que tú ni te acuerdes de que no hace tanto que te enfadabas si no te prometía que estaríamos siempre juntos.
Estoy cansada de dudar si me sigues queriendo y de si te acuerdas de mí cada día -como hago yo-, estoy cansada de esperarte, de esperar a que madures, a que te tragues el orgullo y te olvides la vergüenza y te des cuenta de que no tendrás con ninguna lo que teníamos nosotros.
Estoy cansada de esperar a que llegue el día en que me de cuenta de que te he olvidado, porque me da la impresión de que ese día no llegará nunca...
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