miércoles, 13 de abril de 2011

miedo de perderte


Hablo demasiado de esto... Supongo que es porque espero que alguien me de la solución a lo que me pasa. Que con unas palabras de repente me sienta bien de una vez... Pero nadie lo consigue. Nadie me da el consejo lo suficientemente bueno. Que situación más rara... hace un mes era feliz. Ahora ya no se ni lo que soy. 
Lo único que se de ti es a través de canciones, y eso me genera esperanza sin querer. Porque se que piensas en mi, aunque la mayoria de veces el mensaje de esas canciones sea que me quieres olvidar. Al menos eso quiere decir que aún no lo has hecho. No se... ya no se que pensar de esto. No se por qué razón me aferro a cualquier tontería. Supongo que será porque no quiero olvidarme de ti, no quiero que formes parte de mi pasado... Porque, a pesar de todo, no encuentro razón lo suficientemente buena. Porque antes tenia la impresión de que volverías, y ahora no lo se... y eso me da mucho miedo.

lunes, 11 de abril de 2011

justo donde me dejaste...


¿Qué me pasa? ¿Por qué no paro de darle vueltas a todo? ¿De qué me va a servir? Mi cabeza me dice "¡olvídale!", "nunca volverá", "no te conviene"... pero mi corazón dice lo contrario. Se que sería más fácil si me creyese todo eso que me digo a mi misma, pero no se vivir de acuerdo con lo que dice mi cabeza...
¿Por qué me martirizo de esta manera? ¿Por qué no hago más que visitar tu perfil y ver tus blogs? Tú sabes que lo hago... y por eso me dejas esas canciones que me hacen pensar.
Déjalo. Por favor, déjalo ya. Si no vas a venir a buscarme, no me digas entre líneas que me sigues queriendo, cuando tu boca dice lo contrario. No insinues que no soportas que vivamos separados, cuando tu orgullo te aparta de mi, y tú no eres capaz de decir "¡a la mierda con todo!", y olvidarte de tus prejuicios, y volver a buscarme. Que aunque yo diga que estoy bien, que sigo con mi vida... te sigo esperando.

domingo, 10 de abril de 2011

pase lo que pase... lo dirá el tiempo

Se me está pasando. Se me pasa, y me preocupa, porque me estoy acostumbrando a seguir sin ti, a que estemos separados.
Ayer me dijeron que te habían visto, y mi cara cambió radicalmente (¿cómo habrías reaccionado tú?). Porque ignoro que existes pero sigo sintiéndote, aunque cada día más lejos. Sigo sintiendo un vacío enorme en mí. Y se que tendré que acostumbrarme a vivir con él.
Conoceré a otros chicos, cambíaré de vida, de ciudad. Pero siempre estarás presente en mi vida. No te podré ver, ni tocar, pero seguirás ahí. Se que lo que he sentido por tí no lo voy a sentir por nadie. Todas las ganas de querer, todo, te lo quedaste tú. No quiero querer a nadie más. Ni quiero ni puedo.
Aunque tú me olvides y yo para tí no exista, tú siempre estarás para mi. Aunque tú me recuerdes como a una más, para mi tú siempre serás el único al que quise de verdad.
Mientras tanto, yo fingiré alegrarme de que te va bien sin mí, de que quieras a otra, de que tengas suerte... Porque voy a empezar a fingir que soy feliz.

miércoles, 6 de abril de 2011

pensé en ti

Hoy pensé en tí, para variar. Pero no pensé en tí como la persona a la que más quería, aunque siga siendo así. No. Hoy pensé en tí como algo lejano, como si todo esto hubiera sido un sueño. Recordé por enésima vez alguno de los miles de momentos que vivimos, y no lo sentí como lo hacía ayer. No sentí esa sensación de estar flotando y de angustia a la vez por saber que ese momento no se volvería a repetir. Sólo sentí pena. Y rabia.
Sentí que no volveríamos a ser lo mismo, aunque me vinieras a pedir perdón de rodillas y me jurases y me perjurases tu intención de cambiar. Aunque todo eso fuera verdad... no se si sería capaz de perdonarte el dolor que me has causado. Porque yo nunca quise herirte a tí, y tú te empeñas en joderme para sentirte mejor. ¿Te funciona? ¿Eres feliz sabiendo que la persona que quieres sufre? 
Hasta que no veas más allá de tí no serás capaz de salir de la soledad de la que tanto te quejabas. 
Ahora que decidiste ser uno, asume las consecuencias.

martes, 5 de abril de 2011

polos opuestos se atraen

Me siento rara, liberada. Como si me hubiese quitado un peso gigante de encima. Hoy me he dado cuenta de que no eres tú, de que todo el dolor que sientes te está pudriendo por dentro. Mi niño dulce ya no está. Se fue, y dudo que vaya a volver. No quiero pensar que vuelva... Hoy las esperanzas que tenía desde que esto acabó, y que iba arrastrando, han desaparecido. Me siento libre. Libre por pensar que aunque me quieres, no volverás. No eres capaz de volver y mirarme a la cara, y decirme todas esas burradas que salían de tu boca. Ya, ya lo se, hablaba tu rabia. Y te piensas que me engañas...
¿Cómo he acabado así? ¿Cómo he acabado queriéndote? Tú, la persona más diferente a mi del mundo. Pero eras tú con quien imaginé mi vida entera, y no con ninguno otro por el que haya llorado. Porque fue corto, pero intenso. 
¿Sabes? No te lo mereces, pero cuidaré de tí de lejos. Se que sería capaz de perdonarte muchas cosas, pero mi dignidad no me deja perdonarte nada más ya. Ojala no vuelvas, porque si lo haces igual mis argumentos no son tan sólidos. Quizás vuelva a flaquear y caer en este bucle en el que llevamos meses metidos. Dime por qué, porque no puedo explicarmelo. ¿Qué tenemos que no podemos estar juntos, pero que nos morimos si estamos separados? Niegalo todo lo que tu quieras... pero sabes que tengo razón. Que por mucho que me digas no hace tanto que me hiciste prometerte que me casaría contigo, que te querría siempre.
¿Y sabes que más? Que me hice la dura, que no te lo prometí a tí, pero sí me lo prometí a mi misma...

Que te voy a querer siempre.



lunes, 4 de abril de 2011

un día más...

Otro día que estoy sin ti... No te creas, cada vez se me hacen más cortos. 
¿Te acuerdas de cuando te hablaba del destino? ¿De que estabamos hechos para estar juntos? No se... ahora pienso que el destino se ríe de mi. Que nos puso un obstáculo en nuestro camino y que tú no supiste superarlo. ¿Por qué, si lo eramos todo? ¿Por qué te has querido complicar tanto? ¿Por qué no eres capaz de dejar atrás tu orgullo, dejarte de tonterias y venir a buscarme de una vez?

¿Por qué yo, después de todo lo que me estás haciendo sufrir, no soy capaz de olvidarte...?